Basuras e inundaciones
Entre los factores que provocan las inundaciones, tan frecuentes en esta época, hay uno cuyo impacto trasciende los meses lluviosos y que merece una atención sostenida de parte de las instancias estatales correspondientes, y una evolución en la mentalidad de los ciudadanos.
Se trata de la gestión de las basuras que generamos cada día y en toda circunstancia “una de las mayores causas para las inundaciones”, afirma un artículo publicado en la página cochabamba.bo de la Alcaldía local, en enero de 2024.
“Es impresionante la cantidad de residuos que se arrastra con una simple precipitación (...) obstaculizan el correcto funcionamiento de nuestras bombas”, explicaba entonces el jefe de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) del municipio de Cochabamba.
Esa constatación formulada hace un año es igualmente válida hoy, pues, desde mediados de diciembre del año pasado, el mismo funcionario se quejaba de los estragos provocados pro la basura en varias vías públicas anegadas debido a la imposibilidad de que las aguas fluyan.
“No estamos tomando conciencia (de este problema) como cochabambinos”, decía hace 53 días el jefe de la UGR en una nota publicada en Los Tiempos.
Esa falta de conciencia no es exclusiva de los habitantes de Cochabamba. En Tipuani, La Paz, a principios de este mes, “el agua estancada en las calles develó problemas en el drenaje de diversas zonas, pues la basura quedó acumulada y no permite la circulación del agua”, reportaba el 7 de enero el diario digital La Razón.
Tampoco se trata de un problema reciente, “según informes del Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA), el año 2016 Bolivia generó aproximadamente dos millones de toneladas de residuos sólidos al año, equivalentes a 5.400 toneladas al día (actualmente son casi siete toneladas)”, refiere la Guía para la gestión de residuos y limpieza de los sistemas de drenaje, en el contexto de variabilidad y cambio climático, publicada en 2022 por el Proyecto de Adaptación a los Impactos del Cambio Climático en los Recursos Hídricos en los Andes (AICCA) en Bolivia.
“Esta situación es preocupante porque el incremento de los desechos y su inadecuada gestión están generando (...) la obstrucción de sistemas de drenaje, situación que puede ocasionar inundaciones”, señala esa guía cuya portada lleva el escudo del Gobierno municipal de Cochabamba, pero está ausente de cualquier mención en las publicaciones de esa instancia estatal.
Ésa es sólo una señal de la atención que se da al problema de la basura a escala del ciudadano común, que la bota donde se le antoja. Otra señal es la falta de basureros en las calles y parques. El cambio en ambos aspectos es interdependiente y necesita un trabajo de largo aliento, para que las nuevas generaciones tengan hábitos menos primitivos.




















