Un Día Dakar para el equipo logístico de los Nosiglia
AVENTURA | DUERMEN EN PROMEDIO TRES HORAS POR DÍA, DEBEN PREVER DESDE LAS CONDICIONES METEOROLÓGICAS DE LA SIGUIENTE ETAPA HASTA LOS COMPUESTOS REHIDRATANTES DE LOS PILOTOS. VIVEN DOS SEMANAS DE PRIVILEGIADO ROCE TECNOLÓGICO.
Para este equipo cada jornada del Dakar dura 20 horas o más. En desmedro de nervios, hígado y varios otros órganos nobles, durante dos semanas una parte fundamental de su dieta es café y energizantes. No hay tiempo para el cansancio, ni para la desconcentración o los olvidos. Se viven 14 días de atención a cada detalle y, claro, al implacable reloj.
Es el ritmo de ese desafío personal que se autoimpusieron.
“Claro es muy, muy duro, muy exigente, pero es lindo, es algo que nosotros elegimos hacer –dice Ricardo Estenssoro, uno de los responsables del equipo logístico del team Nosiglia-. Vivimos el momento estelar de un año de trabajo completo”.
Recuerda que el proyecto Dakar 2017 empezó apenas había concluido la versión 2016 de esta competencia considerada la más exigente del mundo. Inicialmente preveían sólo la participación del consagrado Walter Nosiglia Navarro; sin embargo, sus hijos Walter y Daniel Nosiglia Jager, apostaron a clasificar para este rally Y lo lograron sobradamente tras vencer desafíos como el Merzouga en Marruecos. Así, incluidos los argentinos Santiago Hansen y Daniel Domaszewsk, se conformó una escudería de cinco pilotos.
Se impusieron el menudo desafío de cubrir a campo traviesa y a la mayor velocidad posible 9.000 kilómetros entre Asunción y Buenos Aires. Por ello, en realidad, el team Nosiglia tuvo que sumar a 24 personas: los cinco deportistas reciben el apoyo directo de 19 responsables especializados de los equipos mecánico y logístico.
UNA JORNADA DAKAR
El 2 de enero, en Asunción del Paraguay, la partida de cada uno de sus pilotos les aceleró el ritmo cardiaco. A partir de ese momento su hogar bien sería tan amplio como las carreteras o tan apretado como un camión Iveco, con tracción 6 x 6.
“Cada día el despertador suena a las 03.00 de la mañana –explica Estenssoro-. Luego debemos vestirnos velozmente, tomamos un trago de agua y debemos preparar los desayunos para los pilotos”.
Obviamente no se trata de cualquier desayuno. Los desayunos para los pilotos Dakar traen su respectiva ciencia. Son compuestos especiales, básicamente líquidos, con equilibradas proporciones de proteínas, carbohidratos y minerales. Y para el equipo Nosiglia están preparados por la firma Herballife.
“Luego debemos vestir a los pilotos”, continúa Estenssoro. Alude al minucioso acomodo de protectores, fajas ergonómicas, guantes y botines de cuyo adecuado ajuste en cualquier momento podría depender la vida del deportista.
“Y entonces ellos se van a la largada. Cuando parte el último de los nuestros, para nosotros empieza otra carrera contra el tiempo: es el momento de levantar campamento, acomodar todo, limpiar, asegurar todo en esta casa en movimiento que es el camión, el motor home. Y entonces partir para llegar a la meta, por otra ruta definida por la organización, casi al mismo tiempo que los competidores”.
EL HOGAR 6 X6 DURANTE 14 DÍAS
La “casa en movimiento” del team Nosiglia resulta un espectáculo aparte. Propiedad de Roberto Nicolás, constituye un modelo Motor Home Iveco, con tracción en las seis ruedas diseñado a pedido. Cuenta con una doble cabina y en la carrocería lleva una casa versátil que ocupa aproximadamente un área de 6 x 3 metros. En ese espacio hay una cocina, una ducha, un baño, una heladera y un sector que puede convertirse tanto en estudio de planificación de rutas como en dormitorio para ocho personas. La casa tiene además un sistema que brinda ya sea aire acondicionado o calefacción, y carga un tanque de agua de 600 litros. Vehículos similares, nuevos, valen cerca de 300 mil dólares.
Bueno, son casas que, al margen de recorrer Sudamérica acunando pilotos y técnicos, de cuando en cuando deben sacar del fango a otros camiones. Y 300 mil dólares resultan un gasto más en esta competencia. Baste recordar que los competidores solitarios de la categoría maratón invierten un mínimo de 100 mil. Mientras tanto, quienes aspiran a ganar la competencia en varios casos gastan más de dos millones de dólares, incluidos sus poderosos camiones casa.
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EL INSOMNE MEC TEAM
Y allí continúa la jornada del equipo logístico de los Nosiglia.
“Una vez que partimos consumimos mate o café con algunas galletas y andamos pendientes de lo que pasa en la competencia –relatan los miembros del equipo-. Mientras tanto, las dos camionetas de los técnicos mecánicos siguen su propia ruta”.
Es el Mec Team Honda. Está liderado por los hermanos Ezequiel y Mariano Casaroli y tiene a veces desafíos tan grandes como virtualmente reconstruir una motocicleta en una noche. Su trabajo se intensifica apenas llegan las motos. La revisión, cambio y reparación de piezas normalmente dura hasta la medianoche, pero no les faltan ocasiones en las que se amanecen trabajando.
“Regularmente, tratamos de recuperar las horas de sueño mientras viajamos en las camionetas –confiesan-. Es un trabajo muy duro”.
En las rutas hacia las nuevas metas ha sido donde nuevamente los equipos de apoyo volvieron a poner a prueba su salud cardiovascular. Fue allí donde, por ejemplo, supieron que Walter Nosiglia hacía historia al ganar, por primera vez para Bolivia, una etapa del Dakar. Y fue allí donde en una jornada gris como el temporal que castiga a esta versión, supieron que el principal crédito del equipo abandonaba la competencia.
Pero el Dakar debía seguir y los equipos logístico y mecánico también habían antes previsto la administración de emociones.
“Al trabajar el proyecto también debemos tener una preparación psicológica para seguir, pase lo que pase –explica Ricardo Estenssoro-. Masticando sentimientos, en una u otra circunstancia, tuvimos que continuar decididamente con lo planificado”.
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CIENCIA Y TECNOLOGÍA
Cada jornada, apenas arribados a la meta, los responsables del equipo logístico deben llevar rehidratantes para los pilotos. Luego, a iniciar otra carrera contra el tiempo para limpiar, reparar, ordenar los equipos. Se prevén las nuevas condiciones del clima y la carretera para elegir con precisión la indumentaria de los deportistas.
Mientras tanto, los organizadores explican a los pilotos las características de la próxima ruta. Finalmente, los competidores se retiran a reponer energías, pero los equipos de apoyo deberán continuar con preparativos y ajustes hasta las 00.00 e incluso la 01.00. Y si alguien piensa que los Vivac Dakar ayudan al sueño, debe recordar que durante todas esas noches la música de fondo constituyen los ruidos de motores y herramientas.
Pero tanto en el grupo como en el entorno, en cada jornada, se vive un derroche de tecnología y aprendizaje. Más allá de la competencia, si de algo se precia el Dakar es de la aplicación y experimentación de equipos y sistemas sofisticados. Los equipos de apoyo viven una especie de cursos de especialización únicos en su género.
En los rally Dakar se han probado los más eficientes vehículos todo terreno. Se ha estrenado tecnología para el futuro masificada años después. Desde la propia competencia, diversa información técnica es transmitida a las grandes fábricas multinacionales. Baste citar, por ejemplo, que en esta versión el Acciona 100 % EcoPowered tratará de completar todo el Dakar 2017 con un coche eléctrico por primera vez en la historia.
“Se hacen mejores equipos, mejores personas, mejores técnicos – dice Estenssoro-. En nuestro caso está el apoyo de Honda Sur América y HRC a nivel mundial. Contamos con los últimos avances de Honda, lo último en electrónica, en suspensiones, en motores, etc”. Un curso intensivo inolvidable tanto para los 14 técnicos como para los cinco responsables de la logística.
El equipo logístico Nosiglia está conformado por Germán Hansen, Gonzalo Ossio, Luis Domanewsky, Ricardo Estenssoro y Roberto Nicolás, dueño y chofer del Motor Home. Al ser consultados sobre las dificultades de vivir dos semanas bajo alta presión, explican que, pese a los incontables momentos difíciles, han cultivado una estrecha amistad.
“Ya nos conocemos muy bien, todos nos apoyamos, todos hacemos todas las labores que implica este desafío–concluye Ricardo Estenssoro-. Hay una relación interpersonal marcada por la educación y el buen trato. Pasa también en la propia conducta entre diferentes equipos, no sólo competimos sino también nos ayudamos. Todos tenemos claro que para llegar a la meta, el aceite es la actitud”.
"Es el Mec Team Honda. Está liderado por los hermanos Ezequiel y Mariano Casaroli y tiene a veces desafíos tan grandes como virtualmente reconstruir una motocicleta en una noche"
"Se hacen mejores equipos, mejores personas, mejores técnicos – dice Estenssoro-. En nuestro caso está el apoyo de Honda Sur América y HRC a nivel mundial. Contamos con los últimos avances de Honda, lo último en electrónica, en suspensiones, en motores, etc"

























