Bolivia sufre un triple impacto ambiental, además del cambio climático, está la sequía y el fenómeno del Niño, informó el viceministro de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal, Magín Herrera, a la ANF.
Hace 40 años, a mediados de 1983, la crisis económica en la que había ingresado Bolivia se precipitaba sin solución de continuidad. El Gobierno de Hernán Siles Suazo perdía el control de la inflación. Los precios del dólar y, consecuentemente, de los productos de primera necesidad y los servicios se incrementaban cada día. Las esperanzas depositadas en el régimen que ocho meses antes había llegado al poder arropado por multitudes se transformaban en una creciente decepción. Las huelgas y movilizaciones proliferaban a tal grado que el matutino Presencia abrió un recuadro diario titulado: “Agenda de protestas”.
El medio especializado The Economist informó que Bolivia se encuentra al borde de la crisis económica, que el modelo está en quiebra, que el Gobierno de Luis Arce no puede negar estos problemas y que no tiene una salida fácil a la crisis.
La crisis económica que se vive hoy en día en el país tiene semejanzas con la ocurrida a fines de los 70, hace más de 40 años. Ambas tienen su origen en un capitalismo de Estado extractivista que dilapidó los recursos en favores políticos y proyectos deficitarios, y que no invirtió en construir una economía sólida, señalaron dos analistas por separado.