Tras los reclamos generalizados por la mala calidad de la gasolina en el país, el Gobierno admitió que el carburante no cumple con los estándares y atribuyó la responsabilidad a la administración de Luis Arce, señalando que los nuevos volúmenes adquiridos se mezclaron con los residuos acumulados en los tanques de almacenamiento, los cuales contienen manganeso y goma.