A Bélgica le ha salido todo mal en esta Eurocopa: llegó sin su flamante portero Thibaut Courtois, enfadado con el seleccionador, Domenico Tedesco; el equipo fue segundo de un grupo que sobre el papel parecía fácil, con Rumanía, Eslovaquia y Ucrania; sólo ha logrado meter dos tantos en cuatro encuentros y ha caído en octavos contra Francia, que por ser vecina escuece más.