El legado de Steve Jobs va mucho más allá de los productos que creó con Apple y siempre surgen anécdotas de cómo era su forma de trabajar, al punto de llevar al límite a sus empleados y también de motivarlos para alcanzar la perfección.
Los multimillonarios tecnológicos han perdido cientos de miles de millones de dólares este año, debido a la caída de las acciones y la desaceleración de muchas empresas de su racha de crecimiento constante de una década.