Protestas exigen la renuncia del presidente
El presidente de Haití, Jovenel Moise, reafirmó que no abandonará el poder como exigen la oposición y otros sectores del país y, en cambio, llamó al diálogo “para dar otro rumbo al país”.
En un discurso difundido por redes sociales, el asediado gobernante haitiano pidió a sus opositores unirse para hacer las “reformas efectivas” a la Constitución de Haití.
“Unámonos para hacer reformas efectivas en la Constitución del país. Hoy es 7 de febrero, el presidente no se va. Sigue aquí. Sentémonos juntos para dar otro rumbo al país”, dijo.
Durante su discurso, Moise dijo querer hacer un balance de sus cuatro años en el poder, y no dejó de culpar a la actual Carta Magna de la división que, según él, causa en el país.
“Ha llegado el momento de reunirnos. En el año que me queda, me gustaría no tener que pasar por lo que pasé en los últimos cuatro años de mi mandato”, insistió.
El gobernante, sin embargo, admitió haber “fracasado” en estabilizar al país, aunque culpó de “todos los males” a la “mafia criminal dentro del Estado” y a los “oligarcas corruptos”.
Antes de su discurso, Moise anunció la detención del juez de la Corte de Casación Ivickel Dabrésil y de 23 personas, sospechosas de conspirar en su contra.
Para tratar de forzar la renuncia de Moise, la oposición convocó este domingo a una protesta que congregó a cientos de personas en busca de la transición del poder.
La oposición haitiana, los obispos y otros diversos sectores como el Consejo Superior del Poder Judicial (CPJ) han expresado que el presidente Moise debe abandonar el poder este 7 de febrero, apoyados en un artículo de la Constitución.



























