El Gobierno destaca valentía y fuerza
En un acto en el Palacio de Gobierno, el presidente Evo Morales ratificó que la detención de los dos militares y siete funcionarios aduaneros fue “injusta” y “es una agresión a los 10 millones de bolivianos”.
Resaltó la “valentía” y la “fuerza” de los nueve bolivianos y también destacó el trabajo jurídico, político y comunicacional efectuado para obtener su libertad.
“No importa el esfuerzo, pero gracias a ustedes Bolivia nuevamente tiene una gran victoria ante Chile y ante el mundo entero”, aseguró el gobernante.
Según Morales, la primera victoria boliviana fue la aceptación de su demanda contra Chile en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, que en septiembre de 2015 rechazó una petición chilena para declararse incompetente en este caso.
La semana pasada, un juzgado chileno condenó a los funcionarios aduaneros por los delitos de robo con violencia y contrabando y a los dos militares por porte ilegal de armas.
La jueza Isabel Peña dispuso el pago de una multa equivalente a unos 48.000 dólares así como la expulsión del país de los nueve funcionarios como penas sustitutivas, mientras que el Gobierno boliviano ha tachado reiteradamente la sentencia de “injusta”.
Antes del acto en el Palacio Quemado, los nueve se reunieron con Morales, el vicepresidente Álvaro García Linera, algunos ministros y los presidentes del Senado, José Alberto Gonzales, y de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño.
Durante el evento, uno de los expulsados, el capitán Alex Carvajal agradeció a nombre de los nueve bolivianos al Gobierno por las gestiones realizadas para su retorno y ratificó que fueron detenidos cuando cumplían con su misión de lucha contra el contrabando.
“Creyeron que nos ganaron esa batalla. Hoy, nosotros nos encontramos más fortalecidos y con las fuerzas para seguir luchando contra este flagelo que de una manera flagrante daña nuestra economía”, afirmó.
Morales informó, por su parte, de que ha pedido a un equipo jurídico que analice mecanismos para lograr un resarcimiento de daños a los detenidos por parte del Estado chileno. Insistió en que el incidente “es una venganza” de Chile por la demanda marítima boliviana y aseguró que su país no tiene “miedo” a la nación vecina, “hagan lo que hagan”.




















