Argentina. Relacionan a Plácido Domingo con una red de trata
Plácido Domingo se presentó durante la primera semana de agosto en el Teatro Colón de Buenos Aires. El público aplaudió de pie sus interpretaciones de fragmentos de La traviata e Il trovatore, de Giuseppe Verdi, sin saber que, casi a la vez, la Policía Federal argentina lo tenía en el foco de una investigación de alcance, relacionada con una secta que, bajo el amparo de la enseñanza de yoga, estaba vinculada a la trata de personas y la oferta de servicios sexuales.
El nombre del tenor aparece supuestamente en varias conversaciones telefónicas interceptadas en el marco de la investigación sobre el accionar de la desmantelada Escuela de Yoga de Buenos Aires. Su líder, el octogenario Juan Percowicz, es uno de los 24 arrestados por las fuerzas de seguridad.
En uno de esos audios, de fecha desconocida, se alude a un supuesto encuentro entre Domingo con una mujer que forma parte de la secta y a la que se la nombra con el apodo de “Mendy”, según las primeras informaciones. En otra grabación aparece la misma voz atribuida al cantante: “Cuando salgamos de la cena venimos separados”.
La implicación de Domingo en el escándalo de la Escuela de Yoga de Buenos Aires, una organización delictiva que, bajo la promesa del desarrollo espiritual reclutaba y sometía a cientos de personas, no hizo más que sacar al cantante del lugar de las aclamaciones por sus dones vocales para volver a ubicarlo en un plano de la sospecha




















