El estudio explica que al ciclo de sequía que coyunturalmente afecta a la zona se sumó la obstrucción de los canales de entrada de agua. Éstos, el Tuyuyu y el Sicurí, llegan desde Brasil y su limpieza depende de que fructifiquen las negociaciones diplomáticas binacionales. A la salida de la laguna, el canal Tamengo que conecta el notable cuerpo de agua con los ríos Paraguay y Paraná también se halla con altos niveles de sedimento. Lo propio ha pasado con afluentes menores como los ríos Pimento y Tucabaca. Y la laguna en sí misma ha acumulado lo suyo, en décadas recientes su máximo nivel bajó a 5 metros de profundidad, hoy mucho menos.