La historia de Quillacollo está inmortalizada en su arquitectura colonial tardío que aún se mantiene en pie como una marca para todos los tiempos. También en sus riquezas arqueológicas y símbolos ancestrales. Asimismo en las serranías que circundan este valle de mágico encanto donde destaca la figura señera de la cordillera del Tunari, vigía permanente de este valle rumoroso.