
ÁGORA REPUBLICANA
Se define la disponibilidad social como las “estructuras mentales de los individuos que facilitan acciones en un contexto determinado, dando lugar a conductas, hábitos, estados de alerta, o tendencias a actuar de una manera específica”. La disponibilidad es consecuencia de un momento de acumulación social o está producida por descuido del poder, preocupado de otras circunstancias.
“Aquí cabemos todos o no cabe ni Dios”, cantaba Victor Manuel cuando se recuperaba la democracia en España. Ahora, para que nuestra reconciliación funcione, necesitamos que vuelvan todos. Hay una lista muy larga de perseguidos con procesos despreciables que, al haberse judicializado la política, limita una solución por los perseguidos, presos o procesados indebidamente, con saña y venganza. El sainete organizado “por alguien” y que drogó al General Zúñiga el 26 de junio para que haga lo que hizo, ratificó que ya no hay espacio para volver al pasado golpista.
En la jerga deportiva, el tiempo de descuento se define como la prolongación del final de la primera mitad y al final del partido, dependiendo de los sucesos que se hayan producido durante el juego, y siendo una llamada de atención para la conclusión de esa etapa del partido. En política, son los plazos constitucionales, inexorables y definitivos.
Desde el desarrollo territorial, el Censo no modifica las grandes líneas de la sociedad y la economía boliviana, los lugares en los que se generan excedentes ni los espacios que ejercen atracción migratoria de los bolivianos que buscan oportunidades. Hemos identificado esos lugares definidos por los bolivianos y los comparto con quienes ven la realidad sin la censura de las consignas y las mezquindades.
Frente a la crisis, afirmamos que Bolivia puede vivir del turismo, que la voluntad está sembrada y las pruebas están en todo el territorio nacional, como lo venimos acompañando en la Chiquitanía, Tiwanaku, Riberalta, Samaipata, San Ignacio de Moxos, San Ignacio de Velasco, Chuquisaca con la celebración del Bicentenario y lo ratificamos en Pando la semana pasada.
“Si hoy fueran las elecciones, ¿por cuál candidato votaría usted…?”, es la frase ritual con la que se inician las encuestas. Si fuésemos sinceros y por la situación en la que nos encontramos, la pregunta no tendría respuesta porque formalmente no existen. Ni en el oficialismo ni en la oposición.
El manoseo de las elecciones judiciales, en las que nadie cree por sus antecedentes, unidas al absurdo generado por la crisis y el descrédito del órgano judicial, nos dejan cada vez más cerca de una anomia institucional, matizada por ausencia de dólares y combustible y una confrontación entre masistas que linda en lo ridículo, sin que ellos se den cuenta.
Hoy día se inicia la cuenta regresiva del año que falta para celebrar los 200 años de la declaración de la independencia. Y hoy se recuerdan los 200 años de la batalla de Junín.

