El césped de Wimbledon en la mira tras lesión de una jugadora
LONDRES |
La espeluznante lesión en la rodilla de la tenista estadounidense Bethanie Mattek-Sands, que ayer fue sometida a más pruebas, puso el foco en el estado del pasto de las canchas de Wimbledon.
Al poco de empezar el torneo, el jugador alemán Dustin Brown ya dijo que las pistas estaban particularmente lentas este año y que las de Roland Garros, de tierra batida, "puede que sean más rápidas".
La lesión de Mattek-Sands se produjo tras varios días de intenso calor que no ayuda a la hierba, ya castigada por cuatro días de partidos.
La jugadora de 32 años está ingresada en un hospital privado próximo al All England Club por la lesión, en la que pareció que la rodilla se le salía de lugar cuando frenó en su subida a la red, durante su partido de segunda ronda ante la rumana Sorana Cirstea.
"Bethanie está siendo sometida a más exámenes esta mañana y deberíamos saber más en las próximas horas", informó la WTA, la organización que dirige el circuito femenino de tenis.
"Bethanie da las gracias a todos por sus mensajes de apoyo".
Su rival, la rumana Cirstea, quedó visiblemente impactada, y explicó que "la rodilla estaba fuera, en una posición muy rara".
TREMEDO | La lesión de Mattek-Sands en su partido contra Cirstea, desgarrador llanto de la norteamericana pic.twitter.com/NJtGWwNNdH
— Drive Cruzado (@DriveCruzado) July 6, 2017
"Me asusté. No había visto nunca antes una lesión así, la rodilla estaba realmente en una mala posición. Era algo que sólo se ve en las películas", dijo Cirstea.
"Traté de consolarla pero me entró el pánico. Me sentí inútil. Todo lo que ella decía era 'Sorana, ayúdame, ayúdame'".
Además, hubo críticas al tiempo que tardaron las asistencias médicas, pero la organización salió al paso de la acusación. La cancha donde se produjo la lesión, la 17, está a tiro de piedra de la central.
Cirstea dijo que la camilla con la que evacuaron a la jugadora tardó entre 10 y 15 minutos en llegar, y que, durante ese tiempo, sólo cuidaron de Mattek-Sands ella misma, su fisioterapeuta y el marido de la lesionada.
El All England Club publicó un comunicado respondiendo que la primera asistencia "estaba en la cancha 17 en menos de un minuto, la de un miembro cualificado del servicio de ambulancias".
El día de la lesión, la jugadora francesa Kristina Mladenovic disputó su partido en la cancha 18 y al acabar -cayó eliminada-, dijo que su única inquietud había sido no lesionarse.























