Estación Central se consolida como patrimonio de 50 años
Han pasado más de 51 años desde que Cochabamba contó con un sistema de transporte ferroviario, con la creación de la Estación Central el 6 de octubre de 1964, según el Decreto Supremo No. 06909 y las resoluciones supremas N° 127116 y 127117. El servicio operó hasta 1996 en rutas importantes al oriente y occidente del país, según los antecedentes recuperados por el Concejo Municipal con miras a la declaratoria del predio como patrimonio.
La ex Estación Central de Ferrocarriles tuvo un rol estratégico para la región hasta que el servicio se suspendió como efecto de la capitalización, en 1996. Desde entonces, las instalaciones se han llenado de comerciantes y diversos sectores han intentado apropiarse del predio o usufructuar el espacio.
Por ello, en los últimos años, surgió en el Concejo Municipal la idea de declarar la Estación Central patrimonio. El pasado 21 de mayo, finalmente la institución declaró por unanimidad Patrimonio Ferroviario Edificado de Cochabamba a la ex Estación y al Corredor Ferroviario de la ciudad de Cochabamba.
El objetivo fundamental es el de proteger preventivamente, preservar y conservar los componentes y espacios de la ex Estación por el valor histórico y sus características arquitectónicas y urbanas.
La declaratoria enfatiza que la antigua estación tiene un potencial estratégico para la regeneración urbana por su valor asociado a su identidad y, por su rol potencial.
La normativa se aceleró ante las amenazas que existen sobre el predio: la invasión de las actividades comerciales incompatibles con el carácter patrimonial y el fraccionamiento progresivo del predio que atentan contra la estación y el corredor ferroviario.
La declaratoria establece que el predio debe permanecer íntegro, prohibiéndose cualquier fraccionamiento futuro, por muy pequeño que éste sea. Además, cualquier proyecto que se desee ejecutar en dicho predio, necesariamente debe respetar la preservación y conservación de toda la estructura.
Si bien se precisa que los componentes pueden ser refuncionalizados, en ningún caso podrán ser eliminados o demolidos, menos sustituidos. La declaratoria cierra cualquier posibilidad de concesionar o transferir a manos privadas, partes de este Complejo Ferroviario, porque se generarían expectativas de ocupación permanente de concesionarios y posibles procesos de privatización irreversibles e incompatibles con el potencial futuro de la ex Estación Central de Ferrocarriles, según el documento que elaboró el Concejo Municipal.
La preservación se regirá por los principios de legalidad, jerarquía normativa, integralidad, sostenibilidad, protección y transversalidad.
Entre las acciones para su preservación se proponen la conformación de una Plataforma Interinstitucional, compuesta por la Gobernación, el Consejo Metropolitano, el Gobierno central y otras instituciones relacionadas con la protección del patrimonio histórico.
También se establece la ejecución de un proyecto integral de recuperación y puesta en valor de la estación central de ferrocarriles. Es decir, recuperar y funcionalizar la infraestructura. En este aspecto, se deben tomar en cuenta los referentes obligatorios y proyectos estructurales definidos para este espacio, en el Plan Municipal de Ordenamiento Territorial.
La Estación Central tiene un carácter público. La Alcaldía tiene el plazo de un año (360 días) para elaborar un proyecto integral para la recuperación del predio.
Funcionamiento
Actualmente, sólo está en funcionamiento el tramo al valle alto y cono sur del departamento de Cochabamba. Se trata de Bus Carril, que funciona hasta nuestro tiempo y realiza tres viajes por semana hacia Arani, Sacabamba, Sivingani y otras regiones del valle. Uno de los destinos más visitados en este medio de transporte es Vila Vila. El servicio llega hasta el municipio de Aiquile y conecta, sobre todo, a comunidades rurales.
Los tramos al oriente y el occidente del país están paralizados desde 1996 y la red ferroviaria está deteriorada. Incluso, muchas estaciones están amenazadas por sectores que buscan apropiarse del entorno o sus instalaciones.
Entre los planes para reactivar el servicio de ferrocarril en Cochabamba está la construcción del tren eléctrico metropolitano, con un presupuesto de al menos 400 millones de dólares. Este proyecto sólo conectará a los siete municipios de la región metropolitana.
DATOS HISTÓRICOS
La primera Estación de Trenes funcionó en el antiguo predio de la Estación de Bolivian Railway, en ex Cordeco. Por varios años, la Empresa de Ferrocarriles de Bolivia alquiló los predios de la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica Cochabamba de Roberto Suárez y Gustavo Hinke.
A fines de 1945, se planteó la idea de contar con una terminal propia con el fin de ampliar el ferrocarril hacia el oriente del país y unirlo al ramal Cochabamba-Oruro.
La construcción de la actual estación terminó en 1948; sin embargo, por problemas de orden administrativo recién se llegó a utilizar 10 años más tarde.
El tren a vapor y diésel cubría las rutas hacia el occidente (Oruro y La Paz) desde la exterminal de Railway y hacia el valle alto (Arani) desde la actual estación del mercado San Antonio (ex Estación Central).
La antigua Estación de Ferrocarriles presenta una arquitectura singular y representativa de la construcción ferroviaria y funcionalista de la época, con espacios amplios destinados al traslado de pasajeros, almacenaje de carga y el mantenimiento de las maquinarias en las maestranzas que aún se conservan en los predios de la terminal.
En 1994, el Gobierno inició el proceso de Capitalización y en 1996, la Empresa Nacional de Ferrocarriles fue privatizada. Este proceso derivó en la reducción de personal, la clausura de tramos y la falta de mantenimiento de la infraestructura.
A pesar del abandono, la edificación conserva sus características arquitectónicas y su importancia como un espacio público con un enorme potencial para los proyectos de movilidad urbana del municipio. También, se propone la habilitación de un museo con las máquinas que se conservan.
Fuente: Concejo Municipal de Cercado
COMPONENTES SOBRESALIENTES DE LA EX ESTACIÓN CENTRAL DE TRENES
Destacan valor de la edificación
El edificio principal de la terminal tiene las características de los complejos ferroviarios. En su construcción sobresalen la escala de su sala principal, sus vitrales, su fachada balconada y su torre. Todo el conjunto constituye elementos patrimoniales de la ciudad.
Los andenes de acceso a los trenes de estructura esbelta configuran interesantes espacios longitudinales semiabiertos de apariencia sobria y funcionalista. Los rasgos de la construcción fueron fundamentales para que el predio sea declarado patrimonio edificado.
Maestranzas son monumentales
Las antiguas maestranzas que albergan a las maquinarias, tornos y cuatro locomotoras antiguas se constituyen en elementos para la creación de un museo.
A ello se suma que las instalaciones constituyen, según el Concejo Municipal, espacios monumentales en los que se destacan sus sistemas constructivos.
Los proyectistas de la declaratoria consideraron que los espacios se constituyen por sí mismos en sitios de atracción y exposición, pero están sujetos a un fuerte riesgo.
Valoran carácter de espacio público
El Concejo Municipal ponderó, sobre todo, el carácter público de la ex Estación Central. En tanto que el Corredor Ferroviario es un espacio fluido y unitario que le otorga sentido a la misma Estación y la articula a potenciales iniciativas de movilidad urbana y estructuración del espacio público.
El predio está abandonado desde 1996, cuando la Empresa Nacional de Ferrocarriles pasó a manos privadas y clausuró los tramos del Sistema Ferroviario Nacional, como los viajes al departamento a Oruro.


























