Fundación Casari y el Inter de Milán, ayudando a Cochabamba
LA FUNDACIÓN CASARI | ES UNA INSTITUCIÍN SIN FINES DE LUCRO QUE TRABAJA JUNTO A INTER CAMPUS CON 200 MENORES DE ESCASOS RECURSOS, BRINDÁNDOLES LA OPORTUNIDAD DE UN DESARROLLO INTEGRAL Y DIVERTIDO, A TRAVÉS DEL JUEGO.
Contamos con un centro de apoyo escolar, tenemos los turnos de la mañana y tarde; los de la mañana empiezan a las 8:30, desayunan, hacen sus tareas y juegan para irse posteriormente a la escuela. Los que van a la escuela en la mañana van al centro a las 14:30 y hacen lo mismo. Trabajamos hace 15 años con la Fundación. Desde el 2008 nació la colaboración con Inter Campus, que es el Club Inter de Milán que ha ganado la Champions League. El equipo tiene un programa social con la finalidad de utilizar el fútbol como un instrumento de desarrollo de una actividad específica lúdica de promoción social y humana de integración entre etnias, edades y culturas diferentes. Ellos no vienen a buscar talentos y llevarse a los niños a Europa, como hacen otros equipos. El Inter de Milán quiere que estos niños y niñas, que muchas veces no tienen las condiciones físicas, jueguen futbol dándoles la posibilidad a todos de participar”, cuenta Massimo Casari, Presidente de la Fundación Casari.
La Fundación Casari y el Inter de Milán trabajan juntos dándoles a 200 niños y niñas la oportunidad de recibir apoyo escolar y reforzar sus valores a través del juego. Dos veces al año llega la coordinadora y dos entrenadores del equipo a visitar y aportar en el trabajo que se está realizando con los entrenadores y los niños bolivianos.
INTERCAMPUS Y FUNDACIÓN CASARI
“Son 22 años que vivo en Bolivia, la fundación la hemos abierto hace 15 años aproximadamente junto a mi esposa, Verónica Urquidi, que es cochabambina, psicóloga y para mí ha sido mi complemento. Yo soy italiano, he tenido la suerte de encontrar amigos en Italia que me financien y me ayuden con la Fundación, tenemos otro centro con niños, patrocinado desde Italia, son 60 familias que son ayudadas mensualmente en Irpa Irpa. Además hemos construido un centro para brindarles a los niños el apoyo escolar que necesitan y trabajamos con las mamás realizando variedad de talleres de panadería, corte y confección, bordado y tejido, entre otros”, cuenta Casari.
“Inter Campus trabaja con niños de cinco a doce o trece años de edad como máximo, aquí se busca darles la oportunidad a todos, a lo mejor hay muchos que no saben jugar bien pero la idea es que vengan a divertirse; utilizamos el fútbol como una herramienta de educación. El objetivo es garantizar a estos niños su derecho a jugar y también a pensar en su desarrollo integral como personas, no queremos formar expertos, no queremos talentos, solamente queremos acompañarlos en su crecimiento. El deporte es un apoyo más a la Fundación que es otra manera divertida de aprender sin darse cuenta, a través del juego”, dice Annalisa Novembre, Project Manager.
“La idea es ocupar el tiempo libre de los niños con actividades sanas y positivas, haciendo prevención de la violencia y el crimen. Cada año llegan puntualmente los uniformes para los niños, poleras y shorts, originales del Inter, todo de manera gratuita. El uniforme es un símbolo de identidad, de pertenencia y es la manera en la que un niño se sienten parte y protagonistas de algo más grande, por eso queremos que sea igual a la de los jugadores”, explica Novembre.
Las canchas de fútbol donde los niños entrenan son en la Epi Norte, al frente hay otra cancha de tierra donde entrenan pura chicas, son entre 35 y 40, y el nuevo proyecto se ha presentado hace unos días en Sacaba.
“Como programa Inter Campus contamos con 150 niños, hemos aumentado un poco, más ahora somos 200 con cupos llenos. Tratamos de distinguir a la persona viva que dice “voy a ir porque la escuela es gratuita, me dan uniforme, me dan desayuno”, aquí tratamos tener niños de la zona que tienen más dificultades para estudiar y viven situaciones más difíciles”, explica el Director.
EL TRABAJO QUE REALIZAN
Dentro del programa de Inter Campus los sábados trabajan con 70 niños de la cárcel de San Sebastián y San Antonio. Un bus los recoge y los vuelven a dejar. Los niños pasan una mañana libre, divirtiéndose a través del fútbol y otros juegos.
“A diferencia de otras instituciones, mi esposa y yo invertimos todo el dinero y tiempo en los niños, se puede ver en el centro que tenemos. Trabajamos de una manera muy cuidadosa, por ejemplo, las chicas tienen una entrenadora mujer para evitar cualquier duda. La cancha es de pasto sintético y en el centro tenemos la primera cancha de goma hecha por la empresa Mamut”, indica.
“En cuanto a los planes a futuro queremos trabajar con el proyecto de Sacaba, trabajamos un año y medio aproximadamente en este proyecto. Inter Campus tiene objetivos a largo plazo, queremos poner toda nuestra experiencia a la comunidad de Sacaba y seguir haciendo un programa dedicado al bienestar de los niños”, dice Novembre.
“El proyecto en Sacaba va a ser inaugurado con 100 niños del barrio Entre Ríos, situado en el kilómetro ocho y medio entrando a mano derecha. Lo importante en Sacaba es que se abre este proyecto junto con la Municipalidad de Sacaba con el programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Como Inter Campus y como Fundación vamos a tener un lazo muy grande con Naciones Unidas. En Sacaba por el momento vamos a comenzar entrenando tres veces por semana los lunes, miércoles y viernes, son tres días para ver cómo vamos a comenzar, cómo será la metodología de trabajo”, concluye Casari.
Un trabajo loable de esta Fundación, que sin duda tiene un efecto muy positivo en la vida de cientos de menores de escasos recursos.




















