Uno de los momentos más esperados en un Super Bowl es el "Half Time Show", el espectáculo del entretiempo. En la edición 52, Justin Timberlake hizo un gran homenaje a Prince, uno de los más grandes músicos estadounidenses de todos los tiempos. El U.S. Stadium vibró con las mejores canciones de Timberlake y con el emotivo tributo al mejor artista oriundo de Minneapolis.