El 31 de marzo de 1963, la selección nacional conquistó su mayor logro deportivo internacional: ganó el Campeonato Sudamericano desarrollado en el país. Desde entonces pasaron poco más de 61 años, tiempo en el que la mayor parte de los héroes de esta gesta apagaron sus luces, dejando así un gran vacío que el balompié nacional aún no pudo llenar y todavía sueña con su nueva “generación dorada”.