El secretario general de Naciones Unidas, el portugués António Guterres, pidió a través de un mensaje por video ayer un alto al fuego “inmediato” en la Franja de Gaza, que el ejército israelí sigue bombardeando tras siete meses de guerra que dejan ya, según Hamás, más de 35.000 muertos, la mayoría de ellos mujeres y niños.
Gaza “ya no es un lugar habitable” y el nivel de dolor y miseria es tal que la población hambrienta no puede esperar la distribución de los limitados alimentos que entran e intentan conseguir algo que comer directamente de los camiones, dijo ayer el jefe de la agencia de la ONU para los palestinos.