La pandemia desafía también los dotes para la decoración. Todos tenemos la capacidad creativa para hacer de nuestro espacio vital un lugar mejor y gozar aires de confort, seguridad y armonía, bastante imprescindibles para esta “nueva realidad” y por qué no aprovechar el caos para crear o en un sentido más elemental: “recrear”.
Laptops ensuciadas con pintura, informes de trabajo coloreados, niños interrumpidos por sus padres y viceversa. Es un hecho que los padres han pasado más tiempo en casa que antes y tal vez, varios, descubrieron el “trabajo oculto” en el hogar.
Para estos males y enfermedades no hay campañas decididas a su pronta erradicación ni filántropos obsesionados con erradicarlas. Sin embargo, matan entre siete y dos veces más que la Covid-19 cada año.
BIENESTAR. Si bien las festividades de fin de año suelen generar en algunas emociones contradictorias, este 2020 la angustia y la incertidumbre se acentuaron.