Después de la denuncia de la existencia de presuntos amaños y apuestas que involucrarían a dirigentes, árbitros y jugadores de ambas divisiones del fútbol nacional, ayer todas las voces aplaudieron que la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) busque transparentar, pero no están de acuerdo con la suspensión de ninguno de los torneos.