Centros culturales exploraron la virtualidad, pero no logran reflotar
Varios de los centros culturales de Cochabamba se aferraron a la virtualidad realizando conciertos, talleres, presentaciones entre otras actividades por la pandemia de la Covid-19, pero aún no logran sobrellevar del todo la crisis y la falta de ingresos.
Algunos directores de estos espacios señalaron que tuvieron que cubrir los alquileres y el pago del personal realizando actividades “extraculturales”. Y en otros casos prefirieron realizar una pausa hasta el retorno de la presencialidad en sus ambientes.
En el caso del proyecto mARTadero, continuó realizando intervenciones en la ciudad con su grupo de Acupuntura Urbana. También brindó algunos talleres al aire libre; pero los conciertos, exposiciones, presentaciones de teatro y otras actividades que caracterizaban a este espacio fueron paralizadas hasta nuevo aviso. El director Fernando García dijo que preparan actividades con aforo reducido para recuperar de a poco a su público.
El panorama en La Troje es otro. El gestor de este espacio, Sergio León, indicó que al principio intentaron realizar cursos o talleres vía online, pero no tuvieron la respuesta que esperaban y por esta razón decidieron entrar en pausa hasta que se permita la asistencia de personas.
Sin embargo, esta situación permitió repensar la propuesta de La Troje hacia la investigación cultural para dar paso a las letras con crónicas, producción de ensayos y artículos.
Por otra parte, la pandemia obligó a la Alianza Francesa a asociarse con otros centros de su misma línea para crear encuentros virtuales y compartir con otros artistas. Isabelle Narce, la directora, aseguró que prefieren no anticiparse a planificar sus futuros eventos porque dependerá del avance de la pandemia en el departamento y el país.
Otro de los escenarios que está replanteando su propuesta es el 8B Departamento Cultural. Una de las gestoras de este espacio, Gabriela Olivera, señaló que pretenden convertirse en una productora audiovisual. Apuntan a filmar conciertos y talleres para posteriormente subirlos a sus respectivas páginas u ofrecerlos a los interesados. “Adaptar a la gente hacia la virtualidad o que haga un pago por alguna función es un reto. Hubo muchas funciones gratuitas que se ofrecieron”, recordó.
En cuanto al Centro Simón I Patiño, la coordinadora Alba Balderrama explicó que a lo largo de la pandemia se fueron desarrollando conferencias virtuales en su página de Facebook.
El Biblioavión, uno de sus espacios referentes de esta institución, se inclinó por la continuidad de sus talleres para niños de manera online.
El Museo Chinchiri, una galería de arte que alberga más de 50 obras de artistas plásticos referentes del país, abrió sus puertas nuevamente. El director Fernando Antezana adelantó que preparan su concurso para el Día del Artista, pero su desarrollo dependerá de la pandemia.
“La virtualidad no es suficiente”
La gestora cultural Claudia Pacheco aseguró que el arte encontró un camino en lo virtual, pero no fue la herramienta suficiente para la consolidación de nuevos proyectos.
“Se pueden hacer conciertos, presentaciones y demás, pero no se puede trabajar de forma integral el espacio, paisaje, comunidad, ciudadanos y el desenvolvimiento de la propuesta porque requiere de retroalimentación. Eso se está perdiendo”, dijo.
Reconoció que artistas estuvieron creando obras. No obstante, las piezas están esperando existir en la vida offline o en la vida real.
10 meses sin público
Los centros estuvieron por más de 10 meses sin público o con aforo reducido por la pandemia.
SEPA MÁS
- Cultura de consumo
Varios directores de centros culturales coinciden en que el mayor reto no fue proponer actividades virtuales, sino fue generar una cultura de consumo en el público. Asimismo, los grandes festivales que se desarrollaron a lo largo de 2020 no lograron recaudar lo suficiente como para pagar a los artistas.
- Recuperar público
Algunos centros alistan actividades con aforo reducido para captar a su público.
REDUCCIÓN DE PRESUPUESTO REFLEJA DESINTERÉS POR EL ARTE
REDACCIÓN CENTRAL
El director de Culturas y Turismo de la Gobernación, Uvaldo Romero, reconoció que la reducción de presupuestos a las áreas refleja la poca valoración que se tienen hacia el sector.
Asimismo, señaló que no hubo creatividad de las entidades públicas en las actividades que se desarrollaron a lo largo de la pandemia ni tampoco una propuesta innovadora para sobrellevar la crisis.
Otros municipios dejaron pendientes proyectos y están destinando sus recursos a salud. Por ejemplo, el jefe de Culturas de Sacaba, Jacob Almaraz, contó que la pandemia paralizó a uno de sus proyectos ambiciosos que fue la Casa Cultural de la Juventud, que tenía el propósito de enseñar arte a niños, jóvenes y adultos. A poco de finalizar la gestión, pidió a que las futuras autoridades den continuidad.
Almaraz dijo que el municipio está dispuesto a recibir propuestas de artistas y disponer sus espacios municipales para apoyar al sector. De esta forma, se pretende dar continuidad a las actividades virtuales que se realizaron en su página de Facebook Sacaba y su cultura.
La directora de Culturas de Quillacollo, Natalia Ovando, dijo que el presupuesto de varias actividades frustradas por la Covid-19 se está destinando para campañas de prevención y educación en salud. Asimismo, señaló que reunirán con la asociación de músicos para ver la manera de coadyuvar con el sector.

























