Emapa refuta a panaderos de La Paz y asegura agua
Tras declaraciones que calificó como “tendenciosas” de algunos dirigentes de los panificadores de La Paz, el gerente general de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), Avelino Flores, aclaró que se utilizan alrededor de 15 litros de agua por saco de harina para la elaboración del pan de batalla y no así cerca de 2 mil litros.
En ese marco, aclaró que Emapa distribuye agua potable en cisterna en coordinación con la Empresa Pública Social de Aguas y Saneamiento Básico (Epsas).
“Ante un sector panificador que estuviera tratando de racionar la elaboración de pan por la carencia del líquido elemento, Emapa organizó acciones que se suman a la estrategia del Gobierno para distribuir agua potable en cisternas”, señaló citado en un boletín de prensa institucional.
Flores también indicó que los panificadores que requieren agua en La Paz pueden contactarse a la línea gratuita 800101230.
La tarde de ayer, Erbol reportó que la Federación de Panificadores Artesanos de La Paz advirtió que habría escasez de pan de batalla en los barrios debido al racionamiento de agua y demandó al Gobierno urgente atención para evitar la parálisis de las unidades productivas.
El ejecutivo de los panificadores, Dandy Mallea, informó a Erbol que ayer enviarían una carta a la Ministra de Medio Ambiente y Agua y al alcalde, Luis Revilla, para que garanticen la provisión de agua, porque cada panificador trabaja en un turno de 12 horas, cinco quintales y por cada quintal necesita 40 litros de agua, es decir, dos turriles.
“… Si quieren que haya pan y abastecer el mercado donde hay problema de agua, tendrán que dar 400 litros cada 12 horas por cada panificador”, declaró.
Consultado si los panificadores se abastecen con agua de vertiente, indicó que algunos acuden a fuentes alternas y al ver agua turbia o poco saludable, dejan de producir, como ya ocurrió en algunas unidades donde de cinco bajaron a tres quintales.
Aclaró que, actualmente, los productores reciben agua de las cisternas; pero Epsas los cuenta como un vecino más y no como un panificador que requiere mayor cantidad para elaborar el pan.
















