Militancia del PT convoca a salir a las calles en defensa de Lula
Sao Paulo |
El gobernante Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil prepara esta semana una serie de movilizaciones de su militancia para llevar en los próximos días a las calles la defensa de su líder, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, actual blanco de las investigaciones del caso Petrobras.
El presidente del PT, Rui Falcão, y el propio Lula, cuya casa y oficinas fueron registradas por las autoridades el viernes y fue conducido por agentes para declarar en una comisaría de la Policía, hicieron un llamado a la militancia para salir a las calles y hacer frente a las “arbitrariedades” contra su líder.
Lula, después de su interrogatorio de tres horas ante la Policía Federal, llegó a manifestar que si la oposición quería enfrentarlo sería en “las calles”, un escenario que “conoce mejor que nadie” por su actividad sindical.
Las movilizaciones fueron la estrategia adoptada por el PT para arropar a su líder y defenderse del cerco que recae sobre el partido de Gobierno, el más salpicado por los escándalos de corrupción en Petrobras, que según las autoridades, sobrevaloraba contratos con las principales constructoras del país.
El dinero de las coimas, de acuerdo con el Ministerio Público (fiscalía), era repartido entre exaltos cargos de la petrolera, ejecutivos de las constructoras y políticos, en su mayoría vinculados a la base del Gobierno.
En el momento que Lula era llevado por los policías a una comisaría, Falcão convocó a una vigilia en las afueras del apartamento del exmandatario, en el municipio de Sao Bernardo do Campo, en Sao Paulo.
El llamado de Falcão se hizo extensivo a varias ciudades del país, donde militantes del PT salieron a las calles el viernes y el sábado con banderas y carteles para protestar por el que llaman como “golpe mediático” contra el Gobierno de Dilma Rousseff.
Muchas personas pasaron la noche del viernes y la madrugada del sábado en las proximidades del apartamento de Lula, donde el sábado 300 militantes recibieron a Rousseff, quien decidió visitar a su mentor político. El juez de la causa dijo que la declaración no anticipa culpa.



























