Papa denuncia brutalidad en Mosul
Ciudad del Vaticano |
El papa Francisco denunció ayer los “actos de violencia brutal” y cometidos “a sangre fría” que suceden en la ciudad iraquí de Mosul y manifestó su cercanía a la población de ese país.
“En estas horas dramáticas, estoy cerca de toda la población de Irak, en especial de la ciudad de Mosul”, dijo el pontífice tras el tradicional rezo del Ángelus desde el Palacio Apostólico ante unas 50.000 personas reunidas en la Plaza de San Pedro.
“Nuestros espíritus están sacudidos por los brutales actos de violencia que, desde hace demasiado tiempo, se están cometiendo contra ciudadanos inocentes, ya sean musulmanes, ya sean cristianos o de otras etnias y religiones”, dijo el papa.
El pontífice se manifestó “desolado por la muerte a sangre fría de numerosas personas de aquella amada tierra, entre ellos tantos niños, por esa crueldad que hace llorar, dejándonos sin palabras” en ese conflicto.
“A la palabra de solidaridad se acompaña la garantía de mi recuerdo en la oración para que Irak, duramente golpeado, sea fuerte y firme en la esperanza de poder ir hacia un futuro de seguridad y paz”, agregó.
La alusión del papa a Mosul llega cuando se cumple una semana de la ofensiva sobre esa ciudad, emprendida por las fuerzas iraquíes y las kurdas “peshmergas”, cuyo objetivo es expulsar al Estado Islámico de su principal plaza en Irak.
Desplazados
Un total de 5.070 personas han abandonado sus hogares en la provincia iraquí de Nínive (norte) desde el comienzo de la operación para arrebatar la ciudad de Mosul a los yihadistas del Estado Islámico (EI), confirmó el portavoz de la OCHA en Irak.
El portavoz Karim Elkorany indicó que parte de estos desplazados se han refugiado en varios campamentos establecidos por las organizaciones internacionales y locales, aunque la mayoría han optado por buscar alojamiento en poblaciones cercanas.
“SE VEN FORZADOS A ABANDONAR SUS CASAS”
La OCHA espera que en las próximas semanas unos 200.000 iraquíes se vean forzados a abandonar sus casas, aunque teme que en el “peor de los casos” este número pueda llegar al 1.000.000 de personas. Mosul, controlada por los yihadistas desde 2014, es la segunda ciudad más importante del país y en torno a 1.500.000 de personas vive en ella. El Gobierno de Irak y la coalición preparan la ofensiva final contra el EI en Mosul.


























