Alertan hacinamiento en cárceles de Brasil
Río de Janeiro |
El aumento de las ejecuciones extrajudiciales por parte de la policía brasileña alimenta los altos niveles de violencia en el gigante latinoamericano, que también debe resolver con urgencia la superpoblación en sus prisiones, alertó ayer Human Rights Watch (HRW).
Los “abusos” cometidos por la policía son especialmente preocupantes en las empobrecidas favelas de Río de Janeiro, donde en los últimos meses se ha registrado un repunte de asesinatos que pone en duda la efectividad del plan de pacificación oficial frente a las disputas de los narcotraficantes, destacó María Laura Canineu, directora de HRW en Brasil.
Rio de Janeiro instaló en 2008 las primeras Unidades de Policía Pacificadora (UPP) dentro de las favelas buscando restablecer su seguridad antes del Mundial de Fútbol de 2014 y de los Juegos Olímpicos de agosto pasado.
Y aunque hubo unos primeros resultados positivos, los agentes de las UPP duplicaron sus asesinatos en los últimos tres años –muchos sin justificarse con el uso legítimo de la fuerza– e hizo que los delincuentes prefieran no rendirse en un operativo y opten por matar también a los policías, explicó César Muñoz, investigador sénior de HRW en Brasil.
“Eso creó un ciclo de violencia, de una lógica de sangre de los dos lados”, dijo Muñoz.























