Ciudades que se asfixian
Los niños, las personas mayores y los enfermos son los mayores perjudicados. Asma, cardiopatías, bronquitis crónica, neumonía, cáncer de pulmón o el deterioro del sistema circulatorio son algunas de las consecuencias que tiene sobre la salud
Los niveles de contaminación del aire sextuplican los límites establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en casi toda España, según denuncia Ecologistas en Acción. La entrada de aire procedente de África ha disparado las concentraciones de partículas finas y desde la ONG se ha instado a que las autoridades informen sobre el riesgo sanitario.
Ciudad de México, Bogotá, Milán, Madrid o Barcelona son algunas de las ciudades que han entrado en alerta por contaminación atmosférica durante 2016. Estas ciudades han impuesto medidas como restricciones al tráfico e incluso a las actividades al aire libre durante las horas con mayor polución. Los altos niveles de contaminación se achacan a un parque de vehículos creciente, a la producción industrial y a la falta de regulación.
Los niños, las personas mayores y los enfermos son los mayores perjudicados y las grandes ciudades son la fuente principal de contaminación que pone en riesgo su salud. Se han acostumbrado a llevar sobre sí grandes nubes de contaminación. Asma, cardiopatías, bronquitis crónica, neumonía, cáncer de pulmón o el deterioro del sistema circulatorio son algunas de las consecuencias que tiene sobre la salud. Los planes encargados de resolver esta situación han sido ineficaces, de tal forma que en el año 2015 el 95 por ciento de los españoles respiró aire con niveles superiores a los recomendados por la OMS.
La contaminación atmosférica no sólo aumenta el riesgo de muerte por enfermedades cardíacas y respiratorias, sino que también acorta la esperanza de vida. Además es responsable de unos 27.000 fallecimientos prematuros cada año según la Agencia Europea de Medio Ambiente. La contaminación es visible a los ojos de las personas, pero no así sus efectos sobre la salud.
Se trata de un peligro que atenta tanto contra la salud pública, como contra la salud del medio ambiente. Es un problema global que precisa de una respuesta global. Siervos del petróleo, esclavos de nuestros coches, destrozamos nuestra salud y la del planeta. Se obtiene energía a cambio de un daño irreversible.
Técnicas que frenen y reduzcan la contaminación son ahora más que nunca necesarias. Las energías renovables proponen un modelo de desarrollo más saludable para las personas, en ellas están puestas las esperanzas de otro modelo energético que signifique menos contaminación y más vida.
El autor es periodista.


















