Vergonzoso
En este remedo de país, por supuesto que ahí entramos los ciudadanos, todo es posible. Solo es necesario darle tiempo al tiempo para que suceda.
La medalla presidencial es resguardada en la bóveda del Banco Central de Bolivia y para retirarla se debe seguir un protocolo en el que intervienen los responsables de la Casa Militar que se debe al Ministro de la Presidencia. Pero una vez retirado ese símbolo patrio todo puede suceder. Sí, por supuesto, dentro de ese abanico de posibilidades está el robo.
Mas la forma como fue perdida es realmente asombrosa. Todo queda en la destitución de un militar y la detención de otro. Así se da solución a un problema que marca una falla de seguridad que merece algo más.
No es posible que ese legado histórico sea transportado de forma alegre por las calles de las ciudades del país. No es posible que se trate así a una joya que representa una parte de la historia nacional, aunque no sea la del Estado Plurinacional.
Quizás sea conveniente que forme parte de un museo en el que se pueda recordar todo lo que fue la lucha por la independencia, por el esfuerzo de los padres de la patria, que según datos hacen de Bolívar no un conquistador y sí un libertador como no hubo alguno hasta ahora. Ese es el valor intrínseco de la medalla que nos devolvió y se constituyó en símbolo de la República de Bolivia.
Por el robo de la mencionada medalla y la banda presidencial no es suficiente destituir a mandos intermedios y procesar a un teniente, aquí hay responsabilidades de tipo institucional y en una democracia real la culpa política tiene nombre y apellido. En otro país, serio eso sí, el ministro del área habría presentado su renuncia pues es el directo responsable. Eso debería suceder para que la ciudadanía se sienta segura. Y eso es lo que los ciudadanos de un país que no sea un remedo, estarían pidiendo.
Piense usted, si esto sucede con una medalla, qué puede pasar con lo que más precisamos: la salud, la jubilación. La autoridad superior no puede escudarse en la falla de los mandos que él escogió. Debe tener una sanción porque eso obliga a que haya institucionalidad, a que se preocupen de lo grande o de lo mínimo.
El Ministro de Gobierno declaró que el Presidente estaba preocupado por la pérdida, por supuesto debería estarlo porque el hecho es vergonzoso, porque ello implica que su seguridad no puede ser la mejor si no es verdad que está confiada a expertos cubanos. Pero eso no es suficiente. Hay que tomar medidas para dejar señales que esto no es algo anecdótico, un robo cualquiera fruto de una irresponsable acción que nace de una decisión gubernamental, institucional, que une lo individual a lo político. Esa es la responsabilidad que todos queremos ver salvada a través de medidas que den pautas para exigir a todos cumplir con la norma.
El autor es periodista
Columnas de JORGE MELGAR RIOJA




















