Bolivia, la democracia que tenemos y la que buscamos
El 10 octubre de 1982, Hernán Siles Suazo inauguraba el retorno de la democracia . Este octubre, Bolivia se apresta a celebrar elecciones nacionales. ¿Qué características tienen ambos escenarios tomando en cuenta que hace 37 el país salía de una etapa de dictaduras? Tres analistas políticos y un periodista responden.
Para la politóloga Erika Brockmann, contrariamente a los 13 años de evismo en un contexto bonancible, en 1982 la democracia nació y tuvo que construirse en un ámbito económico interno e internacional absolutamente adverso.
“El pacto social de la constituyente (2009) fue violentado. El Estado, la democracia y la economía aparentes persisten como amenaza”, asegura.
Para el analista político y director del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) Roberto Laserna, en octubre de 1982 culminó un difícil proceso de retorno a la democracia.
“Los cuarteles habían decidido los cambios de Gobierno desde el 26 de septiembre de 1969, con el golpe de Ovando contra Siles Salinas, y si bien contaban con el apoyo de fuerzas civiles, la sucesión la decidían los generales”.
Para Laserna, eso se hizo intolerable y, en 1977, con apoyo internacional, se logró la promesa de elecciones. La huelga de hambre forzó la amnistía y desde ese momento los militares perdieron el control. “Cada golpe era más violento, pero también más rechazado, hasta que se le impuso a Vildoso la entrega del Gobierno al Congreso elegido en 1980”.
El otro escenario, según Laserna, es el que está ahora dominado por el Movimiento Al Socialismo (MAS), “legítimo vencedor el 2005, que ha abandonado su origen democrático y avanza sobre el Estado controlándolo como lo hicieran los militares en los años 70 y se aferra al poder como lo hicieron antes los generales Banzer y Pereda. Como entonces, vamos a elecciones en un ambiente controlado y bajo la conducción de un TSE que no tiene la confianza de la ciudadanía”, asegura.
El periodista Juan Cristóbal Soruco recuerda que las elecciones de 1979 desembocaron en dos presidencias interinas y la de 1980 desconocidas por el golpe de García Meza. “Es decir, fueron cuatro años de lucha intensa contra el aparato militar que no aceptaba que su ciclo terminó. Así, recién en octubre de 1982 los militares volvieron a sus cuarteles y comenzó la etapa democrática más larga de nuestra historia”.
Para Soruco, actualmente se vive el agotamiento del modelo masista. Pero como antes lo hacían los militares, ahora “sus conductores no aceptan que su ciclo acabó y están llevando al país a una situación de confrontación innecesaria porque más tarde o más temprano serán desalojados del poder”, dice.
El sociólogo y director del Centro de Estudios Superiores Universitarios (CESU) Fernando Mayorga menciona que existen dos ciclos en la democracia boliviana. El primero va de 1982 a 2003, que se denomina presidencialismo de coalición. Es decir, los presidentes tienen mayoría parlamentaria a través del apoyo de su coalición . “Esto se dio por la vigencia del artículo 90 de la anterior CPE, que establecía la elección indirecta del presidente a través del Congreso, cuando ningún candidato obtenía mayoría de votos. Eso ocurría en todas las elecciones hasta el 2005”, explica.
Los presidentes eran elegidos en segunda vuelta en el congreso y para tener mayoría, tenían que formarse coaliciones. Esto llevó a un descrédito de los partidos políticos tradicionales, pese a que se hicieron reformas importantes en el sistema electoral para mejorar la representación. Por ejemplo se estableció una Corte Nacional Electoral imparcial en 1990. El resultado de la crisis de partidos fue una insurrección y una sucesión presidencial. Para Mayorga, octubre de 2003 es un momento emblemático porque ratifica el valor que tiene la democracia en esta sociedad porque en esa situación de intensa conflictividad, con el Gobierno abatido, la solución acordada por los actores estratégicos fue acomodarse a la constitución, a la sucesión constitucional.
El segundo ciclo empieza en 2005 con la victoria de Evo Morales. Los últimos 13 años en un formato distinto porque hay un presidente con mayoría absoluta por primera vez y elegido tres veces y un partido que tiene mayoría congresal y no hace falta coalición.
Ahí empieza una disputa acerca del sentido de la democracia. La oposición dice que democracia es respeto a la vigencia del Estado de derecho, respeto al voto ciudadano expresado en el 21F; por tanto, respeto a la soberanía popular, a la alternancia y pluralismo.
“El MAS no tiene respuesta hasta el 10 de octubre del 2018. Ese día sale a las calles y qué dice Morales, que el 10 de octubre de 1982 fue una conquista de los sectores populares y de los sindicatos y que la democracia es igualdad y participación, es inclusión y justicia social. La clásica disyuntiva entre izquierda y derecha. Quienes privilegian libertad versus los que defienden igualdad. Ahí viene la disputa por el significado de la democracia”, finaliza Mayorga.





















