Sudáfrica toca el cielo con las manos ante Nueva Zelanda
Sudáfrica alcanzó la gloria de su cuarto título mundial de rugby tras ganar en una final agónica (11-12) a una heroica Nueva Zelanda que jugó buena parte con un hombre menos y que pudo ganar de haber tenido más acierto.
Los Springboks repitieron ayer el título lograron en 2019 en Japón y se coronan como el equipo con más coronas mundiales, al superar a los All Blacks, que se quedan con tres.
Tras la “haka” neozelandesa que precedió al choque, ambos equipos salieron a hacer su juego. Sudáfrica con la presión asfixiante de su hercúlea línea y Nueva Zelanda con juego móvil en busca de espacios.
Las cosas se pusieron pronto de cara a los Springboks, con la tarjeta amarilla al neozelandés Frizell ya en el minuto 3, que fue seguida por la conversión del correspondiente golpe de castigo por parte de Handré Pollard.
Los Springboks comenzaron el segundo tiempo con ataques más ambiciosos, buscando un ensayo que les permitiera acercarse al cierre del partido.
El orgullo All Black se lanzó con todo en los últimos dos minutos. La última melé, con el tiempo cumplido, fue agónica. Los sudafricanos, que ya habían superado a Francia en cuartos y a Inglaterra en semifinales por un punto, lograron salir con el balón y sacarlo del campo para tocar la gloria de su cuarta copa Webb Ellis. Los All Blacks estarán dando vueltas mucho tiempo a sus fallos ante palos.


















