Como es natural, durante el Año Nuevo Chino o Año Nuevo Lunar, los reflectores de marcas de moda apuntan hacia la serpiente de madera, signo zodiacal de este año. Es así que entra en juego la piel de reptil en estampados y bordados, en textiles, envases, joyería o marroquinería, esperando sea imitación sino es en todo por lo menos en su mayoría. Asia se envuelve de rojo y amarillo, sus colores icónicos, en esta fiesta celebrada en diferentes confines del mundo. Y aunque el rojo se despliegue en 105 tonos y el amarillo en unos 115, según Eva Heller, en su libro “Psicología del color”, las marcas se sienten libres de elegir otros colores distintos a los emblemáticos de esta celebración.