Visitar una ciudad normalmente implica pasear por su centro histórico, ver sus monumentos, probar su gastronomía, experimentar su vida nocturna, disfrutar de la naturaleza, etc. Todas estas actividades nos enriquecen y nos muestran la esencia de los destinos a los que llegamos. Pero, como en todo, hay otras formas y otros caminos que nos pueden mostrar detalles ocultos de las ciudades. Y en Bolivia, donde la historia y el pasado se esconden en cada esquina, existen formas increíbles de percibir nuestras ciudades desde otras perspectivas.