Estados Unidos se enfrenta este fin de semana a una gran tormenta invernal que ha desplomado las temperaturas por debajo de los 20 grados centígrados, con grandes precipitaciones de nieve que afectarán a más de 200 millones de estadounidenses de 34 estados, de los que hasta ahora 17 han declarado el estado de emergencia para hacer frente a la situación.