La delegada de la Defensoría del Pueblo en Cochabamba, Marioly Álvarez, acompañó ayer a una víctima de violencia familiar que no habría sido atendida por la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) de Quillacollo debido a que el presunto agresor es un policía. Según la víctima, a causa de las constantes agresiones físicas, habría perdido a su bebé.