Decenas de personas madrugan y hacen filas por varias horas en las estaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), en la ciudad de Cochabamba, con la esperanza de adquirir una garrafa de Gas Licuado de Petroleo (GLP), porque el producto ha desaparecido de los barrios debido a que los camiones distribuidores ya no alertan de su presencia con sus bocinas y presuntamente desvían los envases a tiendas, donde les pagan más del precio oficial de Bs 22,50.