Félix Mauricio se postró de rodillas en el suelo seco y quebradizo de lo que alguna vez fue el fondo del lago Poopó y comenzó a recitar algunas plegarias en su idioma para que la Madre del lago (Quchamama) y Dios puedan restaurar el agua y la vida.
Un grupo de investigadores, durante la reunión anual de la Unión Geofísica Europea (EGU), anunció el descubrimiento de un gigantesco lago escondido bajo el hielo de la Antártida.