La economía europea se encamina a una recesión en los primeros meses de 2023 empujada por una inflación galopante, el impacto de unos costes energéticos desorbitados y las subidas de tipos decretadas por el Banco Central Europeo (BCE) para aliviar los precios.
Aquellos que visitan Brasil, acostumbrados a los titulares alarmistas sobre cómo la mayor economía de América Latina está sufriendo su peor recesión en más de un siglo, podrían esperar ver a gente formada en filas para recibir comida