El presidente francés, Emmanuel Macron, y su Gobierno afrontan una auténtica tormenta política tras la aprobación por decreto y sin voto en la Asamblea Nacional de su impopular reforma de las pensiones, ante la falta de una mayoría clara entre los diputados.
Francia vivió este martes su mayor protesta contra una reforma social de las últimas décadas a llamado de los sindicatos, que convocaron nuevas manifestaciones la próxima semana para obligar al gobierno a abandonar su plan para retrasar la edad de jubilación.