
DEBAJO DEL ALQUITRÁN
Políticamente, ha sido loable la declaración conjunta de la “oposición”, que el pasado 12 de abril, emitió un comunicado con el título “Declaración Conjunta en Defensa de la Democracia y la Justicia”. Suscribieron ese documento los líderes políticos denominados “tradicionales”, Samuel Doria Medina, Jorge Quiroga, Víctor Hugo Cárdenas y Rubén Costas. A estos se sumó Carlos Mesa, el visible candidato potencial opositor que se perfila de cara a las elecciones generales del 2019.
La frase del título es, sin duda, contundente. Así reafirmó, con una sencillez aforística, Manuel Castells, el quinto académico de las Ciencias Sociales más citado del mundo y el académico de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) más citado del planeta.
Cuando se pierde legitimidad y credibilidad, la única forma de conseguir obediencia es con la fuerza; el resultado, claro, es una dominación “no consentida”.
De ahí las amenazas de violencia del Vicepresidente de defender el “proceso de cambio” en las calles.
Los resultados de estas acciones políticas y estrategias comunicacionales desplegadas son ciertamente desastrosos. En un pintoresco cuadro, colocaron en ridículo al caudillo
En este nuevo escenario de la repostulación, luego del notable triunfo de la conciencia ciudadana del 21F y la erosión hegemónica del bloque azul; la oposición tradicional nuevamente se alinea a la agenda política del oficialismo, al inocentemente rechazar una nueva consulta y organizar marchas que de nada servirán
Después de una década de gobernar sin sobresaltos, arrasando en casi todas las elecciones que les tocó sortear, en términos políticos, el 2016 quedara registrado en la historia del partido azul, como el más funesto desde que se hizo del poder el año 2006. El descenso ha sido abrupto y calamitoso.
No obstante el discurso, la esperanza sembrada y las expectativas generadas en gruesos sectores de la población; el Gobierno del denominado “proceso de cambio” está dejando una profunda y sentida desilusión en dilatados segmentos de la ciudadanía, que le brindó, con su voto, significativo apoyo en varias elecciones.
En estas breves líneas, utilizando un recurso conocido, es decir, la vinculación de la performance económica con la estabilidad y éxito en la política, ligaremos el precio del gas con el desempeño político de Evo Morales y el Movimiento Al Socialismo, en estos casi 11 años de gobierno.