
ÁGORA REPUBLICANA
El complot es definido como la concertación clandestina para llevar a cabo un proyecto; está acompañado de subterfugios, sigilo, desconocimiento de las formas… y, si hablamos de conspireta, esta es una exaltación del complot llevado a la jerga popular, para señalar una práctica de mentes que están tramando caminos tortuosos para lograr sus objetivos.
Nadie en su sano juicio podría querer que sigan los incendios en la Chiquitania y continúe el sacrificio de bomberos, militares, voluntarios, apoyo internacional, comunidades chiquitanas, pobladores de la zona, habitantes de Bolivia.
Ernest Hemingway nos recuerda la respuesta todo el tiempo. Es por nosotros.
Como la respuesta es obvia, entonces lo que está ocurriendo por la desidia gubernamental que no actuó en Chiquitos de manera oportuna, no es contra Santa Cruz y los bolivianos que aquí vivimos, es contra toda Bolivia.
Venimos advirtiendo y estudiando el fenómeno del despoblamiento rural, el abandono de las zonas productivas y la presión migratoria sobre las ciudades y el eje central.
La frase pertenece al presidente Morales en una entrevista que publicó el fin de semana El Deber, y correspondería a una expresión privada que le habrían dicho los empresarios cruceños. Ya debieran saber quienes se reúnen con el Presidente, que en su entusiasmo verbal tiene dificultad de separar la vida pública de la vida privada. ¿Quién será el dueño de la magistral frase digna de estudiarse en la escuela de negocios de Harvard?
Como por arte de magia, lo que resulta muy positivo, están irrumpiendo las ciudades y los municipios a la hora de los discursos. Quien no lo haga pondrá en evidencia que se encuentra desfasado con el desarrollo del país.
En la ciudad de Sucre, el 8 y 9 de mayo, se produjo el Encuentro Internacional de Ciudades Intermedias. Era la primera vez que organismos internacionales que trabajan en Bolivia, actores del sector público y de la academia, nos reuníamos oficialmente para discutir el tema. Para completar el escenario, el presidente Evo Morales anunció el 25 de junio que se reuniría con los alcaldes de las ciudades del país, para planificar de manera conjunta el desarrollo urbano, ante la verificación de un crecimiento desorganizado.
La estrategia simplista de los Demócratas descansaba en que atacando a Carlos Mesa, lograrían desplazarlo, ganar el centro y podrían polarizar de mejor manera con el MAS. No pudieron convencer ni a su candidato a vicepresidente que pausadamente les dijo que “el señor Mesa es segundo, nosotros terceros, y yo no quiero fraccionar el voto”.

