
CIUDADANO X
Lo primero que hay que decir sobre el proceso del domingo pasado: ¡se va el MAS! Fin de un ciclo partidario, aunque sus organizaciones sindicales y dirigentes buscarán una reinvención bajo nuevas alas.
Segundo: el “almarazo” le golpeó duro a Samuel Doria Medina. La gente penalizó el reciclaje de personajes nefastos del masismo.
Hablo, por supuesto, de un país imaginario. Oblivia, nombre que algunos lingüistas derivan del inglés oblivion (olvido). País que se encamina hacia unas elecciones que podrían significar la caída del Estado multifragmentario de poder concentrado, experimento paradójico con el que se pretendió sustituir a la república.
La siempre cambiante o proteica política se reinventa cada día, aligerando el peso de los pronósticos cerrados y elaborando nuevas formas de incertidumbre.
Un par de semanas atrás, señalábamos el riesgo de que el androniquismo, con el 14 o 15% de intención de voto que entonces le asignaban las encuestas, se convirtiera en un “tercero fuerte” que intentase arbitrar la segunda vuelta entre los dos punteros opositores, condicionando al próximo gobierno.
Entre agosto de este año y octubre de 2026 podría registrarse la salida de cuatro gobiernos socialistas de la región y la baja de las expectativas de retorno al poder de un quinto partido del mismo signo ideológico.
Bolivia es el país donde puede iniciar este efecto dominó, con la primera y segunda vuelta del 17 de agosto y el 19 de octubre, si el cronograma electoral no sufre extrañas alteraciones.
Sin descartar la posibilidad de que una acumulación extraordinaria de factores (unificación de izquierda, voto oculto entre los indecisos y un fraude bastante mayor a los registrados hasta ahora) pueda colocar a Andrónico Rodríguez en la segunda vuelta, las encuestas parecen indicar que nos encaminamos a un balotaje entre dos candidatos opositores, uno con una agenda de cambio radical y otro más contemporizador con un “estatismo bueno”.
Luego del gobierno de Felipe González, quien fue bastante positivo en sus primeras gestiones y podría ser calificado como semiliberal (privatizó 80 empresas públicas que venían de la etapa dirigista del franquismo e integró a su país a la OTAN), la socialdemocracia española o PSOE fue involucionando ideológicamente con los liderazgos que le siguieron.
La expresidenta de argentina Cristina Fernández de Kirchner (CFK) purga pena de prisión domiciliaria por seis años a raíz del Caso Vialidad, en el que causó daños al Estado con multimillonarios sobreprecios en 51 contratos de obra pública, que contribuyeron a su enriquecimiento ilícito.
El proceso electoral boliviano se desarrolla en medio de una alta incertidumbre, que hasta ahora ha alcanzado tanto a la habilitación de siglas como de candidaturas y que ya empieza a poner en entredicho la fecha misma de la votación.
Que el Estado boliviano debe ser reducido de tamaño y podado de sus capacidades intervencionistas en la economía es evidente, lo que no se contradice en absoluto con la idea de fortalecer la meritocracia en las áreas del aparato público que subsistirán. Ambas nociones parecen más bien complementarias.
Alguna vez escribimos que el memorándum para la cooperación en defensa entre Bolivia e Irán era el peor error de política exterior cometido por la actual administración. Ante todo, por la innecesaria complicación que podía conllevar en las relaciones bilaterales con Argentina, país que sufrió atentados terroristas masivos orquestados por la Guardia Revolucionaria de los ayatolas (AMIA, DAIA) y cuya frontera en común se proponía “vigilar” en dicho memorándum con… drones iraníes.

