Los Papeles de Panamá significarán más papeleos bancarios para usted
El efecto inmediato de estas revelaciones será un sin número de escándalos de corrupción, acciones de cobro de impuestos y litigios civiles y criminales.
Las revelaciones de los emails y documentos de la firma de abogados Mossack Fonseca da un inaudito acceso a una de las mayores firmas de planificación financiera del mundo. Este caso tiene un aura de injusticia. El común de la gente no tiene los mecanismos para evitar pagar impuestos ni estar fuera del alcance de sus acreedores. Este es un privilegio de quienes pueden pagarlo. De este modo, el rico puede conservar su dinero en mayor medida que el común de las personas.
Crear empresas en Panamá es lícito y los mecanismos de planificación financiera son ampliamente conocidos y usados a nivel internacional. Muchos negocios internacionales requieren de entidades intermediarias que faciliten sus transacciones. Panamá tiene un sistema regulatorio que garantiza la privacidad de quienes forman empresas. Las acciones al portador panameñas no requieren que los socios sean registrados y los directivos no tienen que ser necesariamente los dueños reales de la empresa. Además, el sistema impositivo panameño hace atractivo crear empresas en ese país porque no es necesario pagar el impuesto sobre la renta por los ingresos de originados fuera de Panamá. Al igual que Panamá, otros países se han ganado la reputación de paraísos fiscales.
Pero esta privacidad y flexibilidad impositiva también es utilizada como paraíso fiscal para lavar dinero y evadir impuestos en otros países. El objeto de crear complejas estructuras jurídicas en múltiples países es el de ahorrar dinero en impuestos y proteger bienes de potenciales acreedores. Sin embargo, estas estructuras también hacen difícil a quienes cobran impuestos el fiscalizar el origen y destino del dinero. A partir de los emails de Mossack Fonseca se ha denunciado que en ocasiones, los abogados facilitaron el fraude con fines de lavar dinero y evadir impuestos, hecho que los abogados niegan.
Comparativamente, las empresas bolivianas no aparecen significativamente representadas entre los clientes de Mossack Fonseca. Se ha revelado que esta firma ha creado desde 1977 cerca de 214.000 empresas de las cuales 95 están vinculadas a Bolivia, contratadas por 18 clientes y con 35 socios. De estos números se puede concluir que aquellos bolivianos que usaron empresas en Panamá son pocos, pero lo hicieron intensamente: un promedio de cinco firmas por cliente. Recién en mayo de 2016 se sabrá con más detalle quienes están involucrados.
En un artículo anterior señalamos cómo las acciones de Elfec se transfirieron a través de varias empresas panameñas. La Fiscalía ha denunciado que estas empresas son ficticias y usadas con el fin de legitimar ganancias ilícitas. En ese artículo también argumentamos que la ley boliviana exige a la Fiscalía probar que los hechos fueron considerados delitos en Bolivia y en Panamá. Recientemente ha salido a luz que las empresas que transfirieron las acciones de Elfec fueron asesoradas por la firma Mossack Fonseca. Sin embargo, hasta ahora no hay ninguna evidencia que Mossack Fonseca haya cometido actos ilegales en Panamá.
El efecto inmediato de estas revelaciones será un sin número de escándalos de corrupción, acciones de cobro de impuestos y litigios civiles y criminales. A largo plazo podremos esperar mayor control a los bancos, abogados, corredores de bienes raíces y financistas que facilitan esconder fortunas. Con esto, se restringirá el acceso al sistema financiero a empresas extranjeras que no tienen un giro comercial donde están constituidas. Sin embargo, el cliente sofisticado encontrará nuevas formas de evitar pagar impuestos en base a los vacíos legales, dejándoles la carga al cliente común, quien necesitará más documentos para solicitar créditos bancarios para demostrar que su empresa no es ficticia.
Los autores son abogados en Bolivia y Nueva York.

















