¡Leamos la Ley del Libro!
Por Gabriela Weiss Palacios
René Rivera Miranda, presidente de la Cámara Departamental del Libro de Cochabamba, escritor y docente universitario, comenta sobre la Ley del Libro y la Lectura “Óscar Alfaro”, sus alcances y sus posibilidades. Sus objetivos son promocionar el hábito de la lectura, fomentar la edición y producción de libros, promover la participación ciudadana a través de actividades de fomento a la lectura, crear el Fondo Editorial del Libro y crear Comité Plurinacional del Libro.
—¿Qué propondría usted para fortalecer esta ley?
—En Bolivia es curioso que existan tantas leyes y que pocas se apliquen en su verdadera magnitud y alcance, como ésta. Desde su aplicación, no se ha implementado ni el 10 por ciento de lo que propone. Esta ley es buena y deja la responsabilidad de la lectura no sólo al Estado, sino que también hace participes de este compromiso a las gobernaciones, Gobiernos municipales e instituciones privadas. Yo propondría que lean esta ley en las gobernaciones, alcaldías, sobre todo las secretarías y directorios de cultura, para impulsar políticas públicas de incentivo al libro, la lectura y al fortalecimiento de las bibliotecas y las universidades.
—¿Qué hacer para promover los hábitos de lectura?
—Se precisa, aparte de la Ley del Libro, un Plan Nacional de Lectura, para apoyar de manera más directa a la selección, edición, incentivo, promoción y comercialización del libro. Yo sugiero que se debería empezar con un Plan Municipal, luego que sea departamental y, finalmente, llegar al Plan Nacional de Lectura. Ninguno existe.
—¿Existe algún fondo?
—Claro que sí. Existe el Fondolibro, que en el Art. 6 del Reglamento dice: “tiene por objeto financiar, total o parcialmente proyectos, programas y actividades de fomento a la lectura en el Plan Plurinacional de fomento al libro y la lectura” a los que se accede a través de proyectos concursables.
—¿Qué programas y métodos contempla la ley?
—No tenemos datos precisos de cuánto lee la población, qué lee, cómo lee, si hay comprensión. Los profesores de literatura se esfuerzan poco para que los estudiantes lean buena literatura, a eso se suma el prejuicio de creer que no hay buenos escritores en nuestro país, lo cual no es cierto. Bolivia cuenta con escritores de primer nivel y es bueno que los estudiantes de colegio lean libros bolivianos no por un falso chauvinismo, sino porque sabrán valorar a nuestros escritores, cultura y literatura.
Finalmente, todos debemos apuntar a formar una sociedad lectora, porque las personas que leen, son personas críticas, reflexivas, propositivas, con valores y con mucha tolerancia con el otro. Leer no sólo aumenta la inteligencia y la creatividad, sino que nos vuelve mejores seres humanos. Invertir en libros es, definitivamente, una inversión a largo plazo y cuya rentabilidad está asegurada el resto de la vida de cada uno.
























