Tiempos de paz y reconciliación social
CRISTHIAN CAMPOS
Ojo, que no fue inocentada! En la embajada de México en La Paz, nada menos que la embajada de ese México del socialista López Obrador (del que siempre se han rumoreado en México sus supuestos vínculos con carteles del narcotráfico)... se refugian nueve altos cargos del gobierno de Evo Morales; cuatro de ellos perseguidos por la justicia y acusados, entre otros, de los delitos de sedición y terrorismo.
De uno de ellos, J. Ramón Quintana, exministro de la Presidencia, se rumorean también supuestos vínculos con el narcotráfico y con la narcodictadura venezolana de Maduro. La misma que está financiando los altercados en Chile y en Colombia y cuyo brazo político es el Foro de Sao Paulo. De hecho, Quintana amenazó con convertir Bolivia en “un Vietnam”.
Pues bien. A esa embajada acudieron diplomáticos españoles acompañados de cuatro escoltas armados para hacer “una visita de cortesía”.
En el diario ABC, que habló con fuentes diplomáticas, se explica que ese no es un comportamiento habitual y que cuesta encontrarle una justificación racional. Nadie sabe justificar a qué venía esa visita y porque había ahí cuatro policías (justo cuatro).
Y eso después de que el gobierno boliviano llevara semanas advirtiendo de sus sospechas de un plan para sacar a hurtadillas a los cuatro prófugos de la embajada.
Y por si eso fuera poco (terrorismo, sedición, narcotráfico, policías armados, embajadas: parece una novela de espías) el Gobierno boliviano denunció que Pedro Sánchez “tiene miedo” de que salga a la luz “la financiación de Podemos con el dinero robado a los bolivianos”.
En circunstancias normales, y en ausencia de explicaciones claras (hasta ahora inexistentes), esto sería suficiente para hacer caer el futuro gobierno de PSOE y Podemos. Con Pedro Sánchez, PSOE y Podemos no sólo no romperán, sino que se reafirmarán en sus planes.
@crpandemonium
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