La sequía se viene con todo y arremete contra 28 alimentos cultivados en siete departamentos del país poniendo en riesgo la seguridad alimentaria y dejando latente la posibilidad de que los precios suban
Una de las frases que más se escucha en Cochabamba desde hace décadas y con más fuerza estos días es: “No hay agua”. Ante esa escasez y la necesidad de salvar vidas a través de prácticas sencillas, la Organización No Gubernamental (ONG), Save the Children enseña a 22.000 niños y niñas de la ciudad de Cochabamba a lavarse las manos y reutilizar el agua.
El senador Arturo Murillo pidió hoy al Gobernador, Iván Canelas, que se declare zona de emergencia y de desastre regional al departamento por los problemas ambientales que atraviesa.
El mundo vive una sequía extrema y Bolivia no está exenta de sufrir este fenómeno. Casi 150 mil familias afectadas en el país son un reflejo cruel de este efecto climático. Solo en Cochabamba hay más de 30 mil familias afectadas y más de 20 hectáreas de cultivo dañadas. De los 47 municipios del departamento, 26 se declararon en emergencia y 4 dictaron desastre natural.
Los productores avícolas y los lecheros urgieron ayer al Gobierno canalizar la importación de insumos alimenticios de Estados Unidos, Argentina y Brasil para cubrir el déficit a raíz de la sequía
El viceministro de Defensa Civil, Oscar Cabrera informó que estos días se realizará una primera entrega de ayuda que consistirá en tanques, tuberías y herramientas; además de forrajes y alimento balanceado.
Los municipios de Arani, Vacas, Pasorapa, Tiraque, Aiquile y Alalay son parte de un proyecto pionero que promueve la creación de huertos escolares para la producción de hortalizas y frutas