“La educación emocional debe formar parte de nuestra programación de aula como eje transversal. Debemos dotar a los alumnos de las competencias emocionales necesarias para ser y enseñarles a convivir, dedicando un tiempo y un espacio a este gran aprendizaje”, señala Eva Solaz, maestra especialista en educación infantil, primaria y pedagogía terapéutica.