SIMÓN BOLÍVAR NO FUE EL ÚNICO QUE RECIBIÓ ESE TÍTULO HONORÍFICO, AUNQUE SÍ EL QUE LO CONCEDIÓ La Orden de los libertadores
El común de la gente cree que Simón Bolívar es el único personaje histórico que puede denominarse Libertador y el apelativo de “Libertadores de América” que lleva un torneo internacional de fútbol es una referencia, pero esa creencia es un error. La verdad es que ni Bolívar fue el único Libertador y el nombre del campeonato futbolístico es más certero de lo que parece.
Comencemos por lo general: muchos son los países que denominan Libertador a algunos de sus héroes. A Bolívar se le llama así en los países que formaron la gran Colombia; es decir, en Venezuela, Ecuador, Panamá y Colombia, además de Bolivia. En Perú hay sectores que se niegan a darle ese trato y, por el contrario, consideran Libertador a José de San Martín, quien también es honrado con ese denominativo en Argentina y Chile. En este último país, también se da ese tratamiento a Bernardo O’Higgins.
Pero, mientras San Martín habría sido reconocido como Libertador después de su fallecimiento, el 17 de agosto de 1850, Bolívar usó el título honorífico en vida, a partir de 1813, pero no por decisión propia, sino por declaratoria expresa; es decir, fue declarado formalmente como tal.
CAMPAÑA ADMIRABLE
La declaratoria fue el resultado de la denominada “Campaña admirable” con la que el ejército revolucionario de Simón Bolívar logró recuperar el occidente de la que fue la Capitanía General de Venezuela, incluyendo a la Real Audiencia de Caracas. Estos y otros territorios habían sido tomados por las fuerzas de Juan Domingo de Monteverde a las que las fuerzas bolivarianas derrotaron a fines de septiembre de 1813 en combates en Bárbula y Las Trincheras.
La Gazeta de Caracas del 28 de octubre de 1813 publicó lo siguiente:
“Reunidos el 14 del presente, el Presidente del Estado, la Municipalidad, Los Notables de esta ciudad, y empleados Superiores, por voto unánime aclamaron al C. Simón Bolívar por Capitán General de los Exércitos, y lo condecoraron con el título de LIBERTADOR DE VENEZUELA”.
Las menciones a una Presidencia del Estado y la Municipalidad permiten suponer que aquella era de la Capitanía y esta de la Audiencia de Caracas. La gaceta dice, más adelante, que se labró un acta y “formada la acta en la que se le proclamaba General, y se le distinguía con el bien merecido título de LIBERTADOR DE VENEZUELA, dos Diputados pasaron á cumplimentarle y ponerla en sus manos de parte de la asamblea”. Él recibió la distinción, pero señaló que más la merecían los oficiales que participaron en la “Campaña admirable”. Cuatro días después, envió a la asamblea una carta ratificando su posición, que también fue publicada en la Gaceta.
En la carta, Bolívar dice que los diputados “deben considerar que el Congreso de la Nueva Granada, el Mariscal de Campo José Félix Ribas, el Coronel Atanacio Girardot, el Brigadier Rafael Urdaneta, el Comandante D’Eluyar, el Comandante Elías y los demás Oficiales y tripas, son verdaderamente estos ilustres libertadores. Ellos, Señores, y no yo, merecen las recompensar con que a nombre de los pueblos quieren premiar VSS. en mí, servicios que estos han hecho”.
LA ORDEN
En su carta a la Asamblea, Bolívar dijo que, pese a sus reparos, aceptaba el título de Libertador, pero, poco después, el 22 de octubre de 1813, emitió un decreto creando la Orden de los Libertadores de Venezuela.
El artículo primero del decreto dice que, para distinguir a los integrantes de la orden, se creaba una venera o medalla de siete radios o puntas que representan a las entonces siete provincias de Venezuela.
El artículo segundo agrega que “esta venera es el distintivo de todos aquellos que por una serie de victorias han merecido justamente el renombre de libertadores, y ningún militar podrá obtenerla sin haber vencido tres veces por lo menos”.
Lo más probable es que los primeros en ingresar a la orden fueron los nombrados por Bolívar en su carta del 18 de octubre de 1813, pero, a lo largo de los años, se fue incorporando a otros, siempre a criterio del Libertador, que era considerado el gran maestre de esa organización de tipo honorífico.
Aunque de inicio se creó para quienes participaron en la “Campaña Admirable”, es obvio que, a su criterio, Bolívar la extendió después a los oficiales que participaron en las demás campañas, que terminaron liberando a la hoy conocido como gran Colombia, lo que abrió un amplio abanico.
Aunque hay versiones que hablan de un millar, no existe una cifra de la cantidad de oficiales de la Guerra de la Independencia que ingresó a la orden, pero una cosa es segura: por su carácter personalista en la figura de un gran maestre, esa organización se terminó con la muerte de este, el 17 de diciembre de 1830.
Debido a que todavía quedaban varios años de guerra, la mayoría de los documentos de la orden se perdieron, pero sus integrantes pueden ser reconocidos por sus medallas de siete puntas, que generalmente aparecen en los retratos de la época.
Aunque se trató de una Orden de Libertadores DE VENEZUELA, algunos bolivianos por naturalización llegaron a integrarla y uno de ellos no solo recibió su constancia de ingreso en Bolivia, sino que se quedó a vivir en nuestra tierra, donde falleció en 1865, dejando vasta descendencia. De eso hablaremos en la próxima entrega.


























