El presidente Luis Arce, que hasta hace poco se había mantenido cauto y al margen del encarcelamiento de su antecesora Jeanine Áñez, dijo ayer que “la justicia tiene que traer a todos los culpables” de lo que ha considerado un “golpe de Estado” en las jornadas de octubre y noviembre de 2019, además advirtió que hará respetar el 55 por ciento de apoyo que recibió en las urnas.