Una de las propietarias de la Hacienda Angostura, Luz Marina Canelas, anunció ayer que solicitará una audiencia al gobernador Humberto Sánchez para informarle sobre las pérdidas y la afectación que ocasionó el asedio de avasalladores a la centenaria granja lechera, pese a la vigencia de medidas precautorias establecidas por el INRA.
El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Remmy Gonzales, determinó que la institución ejecutará los desalojos de los avasalladores de tierras agrícolas y que se protegerán las tierras fiscales, según declaró en una conferencia de prensa este jueves en Cochabamba.
El grupo denominado “Totora” que se asentó en la Hacienda Angostura, donde funciona una lechería, protestó este miércoles en la plaza principal pidiendo una solución por la compra de terrenos que realizaron hace 13 años con un anticipo.
Un grupo denominado de Totora persiste en avasallar la Hacienda Angostura e impide la siembra de forraje para el ganado lechero de la granja que funciona desde hace más de 100 años.
El alcalde de Arbieto, Crispín Chiri, sostuvo este jueves que “no hay loteamientos ilegales” ni denuncias formales en su municipio, pese a que desde hace dos años proliferan construcciones ilegales en la Hacienda Angostura o Canelas, la finca Maicapampa, entre otros.
Los loteadores intensifican el avasallamiento de tierras privadas en la Hacienda Angostura y comenzaron a construir en terrenos que están arados listos para sembrar forraje para el ganado, denunciaron este lunes los afectados.
El asedio de los avasalladores a la Hacienda Angostura ocasionó la muerte de 29 vacas en lo que va del año y pone en riesgo la vida de otras 50 cabezas de ganado, según los afectados, quienes luchan a diario para conseguir forraje fresco.
Afectados por la toma de tierras denunciaron que los avasalladores golpearon y dispararon a los comunarios del Sindicato Agrario Arrumani ayer 14 de octubre cuando intentaron tomar los terrenos, presuntamente, se trataría del mismo grupo que opera en la Hacienda Angostura.
Día que pasa, la situación es más crítica en la Hacienda Angostura, en el valle alto, porque el ganado se sigue debilitando y muriendo por falta de agua, forraje fresco y espacio para pastorear, denunció una de sus propietarias Luzmarina Canelas.