En un mundo donde las influencias negativas están a un clic de distancia, la responsabilidad recae en nosotros para guiar a nuestras hijas hacia un camino de relaciones saludables y enriquecedoras. Hoy en día es casi cotidiano escuchar y enterarnos de desenlaces fatales, en muchos casos, de jovencitas que no han detectado o no han querido darse cuenta de un manipulador, de una pareja extremadamente celosa, de alguien que las anula como seres humanos, de una pareja tóxica.