Fernando pasó mucho tiempo investigando la problemática y luego conviviendo de cerca con estos grupos. "No todos en Bolivia saben de esta realidad. Hay mucho niños y niñas que luchan por mantener a sus familias trabajando, por la pobreza en la que viven y por eso están expuestos a riesgos, a la violencia", comentó en contacto con Los Tiempos.